La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, ULPGC, exigió el fin del genocidio en Gaza, guardó un minuto de silencio por las víctimas y anunció la propuesta de nombrar Doctora Honoris Causa póstuma a la fotoperiodista gazatí Fátima Hassouna.

En el acto de apertura del curso académico 2025-2026, la ULPGC dedicó un minuto de silencio en memoria de las víctimas civiles de Gaza. El rector Lluís Serra Majem, calificó la situación de genocidio y exigió respuestas concretas ante la tragedia humanitaria.
Durante su discurso, se reclamó la detención de todas las agresiones y se propuso otorgar la distinción de Doctora Honoris Causa póstuma a la fotoperiodista gazatí Fátima Hassouna, como señal de solidaridad. Además, se enfatizó la responsabilidad moral de las instituciones educativas en pronunciarse ante violaciones de derechos humanos.
Antes del acto oficial, estudiantes y miembros de la comunidad de la Red Universitaria por Palestina, instaron a la institución a no dar por normal el inicio del curso sin que exista un compromiso real frente al sufrimiento en Gaza. Se pidió asimismo que la universidad rompa la neutralidad cuando hay víctimas indefensas.
DECLARACIÓN DE LA RED UNIVERSITARIA POR PALESTINA
Koldobi Velasco, activista por la paz y también realizadora de Radio Guiniguada, valoró positivamente el resultado de la concentración silenciosa, destacando que fue una acción de protesta con gran acogida y respaldo social. Por otra parte, destacó la presencia de presentes representantes públicos como Fernando Clavijo, presidente del Gobierno de Canarias; Lluís Serra, rector de la ULPGC; y Antonio Morales, presidente del Cabildo de Gran Canaria, quienes dialogaron con los manifestantes sobre la situación en Palestina y el papel fundamental de la educación en la defensa de los derechos humanos.
La ULPGC subrayó que el genocidio no es sólo un término: es una denuncia legal y moral. Por ello, llamó a la comunidad internacional a abrir corredores humanitarios, garantizar ayuda urgente y asegurar la protección de la población civil atrapada por la crisis.
El posicionamiento de la universidad refuerza la idea de que las instituciones académicas tienen un papel activo en la defensa de los derechos humanos. En este contexto, ULPGC hace un llamado: que no se olvide, que no se normalice el dolor.







