La paz se construye con hechos, no solo con palabras

Gran Canaria Sin Fronteras Noticias de la radio Palestina

Estamos a escasos días del 21 de septiembre, cuando el mundo conmemora el Día Internacional de la Paz. Sin embargo, mientras esta fecha se acerca, la realidad nos golpea con fuerza: en lugar de banderas blancas, en muchos lugares siguen cayendo bombas. El genocidio en Gaza y los múltiples conflictos bélicos que hoy desgarran a nuestro planeta nos recuerdan que la paz sigue siendo una deuda pendiente.

Cada año se multiplican los discursos, campañas y gestos simbólicos, pero pocas veces se traducen en acciones concretas que detengan la violencia. El llamado de la Organización de Naciones Unidas, ONU,  para “actuar ahora” es más urgente que nunca. Vivimos tiempos donde la violencia se normaliza y el odio se propaga en segundos a través de redes sociales. La paz no es simplemente la ausencia de guerra: es justicia social, igualdad de oportunidades, respeto a la diversidad y un compromiso colectivo para transformar nuestro entorno.

No basta con que líderes internacionales firmen acuerdos que luego quedan en papel, ni con que organismos emitan resoluciones que nunca se cumplen. La paz comienza en lo cotidiano, en cómo tratamos a nuestros vecinos, en la lucha diaria contra la discriminación, en la valentía de denunciar la mentira y la violencia, y en nuestras decisiones como consumidores, que pueden respaldar modelos justos o perpetuar la explotación y la injusticia.

Este 2025, el mundo necesita menos indiferencia y más acción. Cada silencio ante la injusticia nos convierte en cómplices. La paz no se alcanza con un solo gesto grandilocuente, sino con miles de pequeñas acciones que se suman: solidaridad con quienes sufren, educación en valores, voluntariado y defensa firme de los derechos humanos.

Que este Día Internacional de la Paz no sea solo una fecha en el calendario, sino una sacudida a nuestra conciencia. Desde Radio Guiniguada, hacemos un llamado a que nuestras voces y acciones se eleven por encima del ruido de la guerra y la violencia. Que desde Gran Canaria hasta Gaza, y en cada rincón del mundo donde se sufre por la barbarie de la guerra, se escuche con claridad que la paz no se mendiga, se construye con hechos, justicia y valentía. Porque, como recuerda la ONU, “todo está interconectado”, y lo que hagamos hoy definirá el mundo que heredarán las próximas generaciones.