“Perdóname, hijo mío…” La carta de despedida de Mariam, periodista palestina asesinada en Gaza, se convierte en símbolo de un drama que Reporteros Sin Fronteras denuncia ante la ONU: el asesinato sistemático de periodistas y la impunidad que lo rodea.

“Perdóname, hijo mío. Quería verte crecer, quería leerte un cuento esta noche, pero la guerra decidió que mi voz se apagara.”…Así comienza la carta que Mariam, periodista palestina, dejó escrita para su hijo antes de morir. Una despedida rota que hoy recorre el mundo como símbolo del precio que pagan quienes ejercen el derecho –y el deber– de informar en medio del horror.
Mariam no es un nombre aislado. Es el rostro de una tragedia que sigue sumando víctimas en Gaza: profesionales de la comunicación que, cámara en mano, intentan documentar lo que otros quieren borrar. Desde el 7 de octubre de 2023, decenas de periodistas han sido asesinados bajo los bombardeos. Cada uno con una historia, con una familia, con la convicción de que contar la verdad vale más que la propia vida.
El relato de Mariam duele porque humaniza la estadística. Su hijo no leerá esa carta hasta que alguien se atreva a romper el silencio que cubre estos crímenes. Y ese silencio, advierten las federaciones de prensa, es el verdadero cómplice. “Impunidad de estos crímenes de guerra”, claman desde ambas federaciones, que han anunciado su apoyo a las movilizaciones de protesta en todo el mundo.
Este 25 de agosto, Reporteros Sin Fronteras (RSF) exigió al Consejo de Seguridad de la ONU que se reúna y ponga fin al asesinato de periodistas. No es una petición nueva, pero la urgencia se multiplica con cada cuerpo sin vida bajo los escombros.
En este contexto, surge una pregunta incómoda: ¿Cuántas muertes más serán necesarias para que la comunidad internacional actúe? Las normas del derecho humanitario son claras: los periodistas son civiles, y como tales, deben ser protegidos. Sin embargo, Gaza es hoy la prueba de que las leyes escritas no detienen los misiles.
Mientras tanto, en redes y calles, crece el clamor: ¡Basta de impunidad! No se trata solo de Palestina, se trata del derecho universal a la información, de la defensa de quienes nos cuentan el mundo aun cuando el mundo se derrumba sobre ellos.
Radio Guiniguada se suma a ese grito, denunciando estos crímenes y apoyando toda acción que exija justicia para las y los periodistas que han caído por ejercer la verdad. Porque silenciar a la prensa es el primer paso para asesinar la democracia
